Un Largo Camino Judicial
La causa por la muerte de Alan Villouta ha recorrido casi nueve años de litigio judicial desde el trágico accidente ocurrido el 26 de agosto de 2017. Durante este período, la familia de Alan ha luchado incansablemente por justicia tras su atropello en el Acceso Sur.
La Condena y Su Revisión
En 2020, Alejandro Verdenelli fue condenado a tres años de prisión en suspenso y a ocho años de inhabilitación para conducir, tras ser declarado culpable de homicidio imprudente agravado. Sin embargo, su defensa apeló la sentencia, lo que llevó la causa ante la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. La familia Villouta sostiene que la revisión del caso se extendió por cinco años y diez meses antes de que la Corte emitiera su decisión en febrero de 2026.
Frustración Familiar
A pesar de la confirmación de la condena, la familia no consideró el fallo como un cierre definitivo. Andrés Villouta, padre de Alan, expresó su descontento con el proceso. «El fallo llegó justo antes de que prescribiera el caso; el tribunal resolvió en febrero, y la prescripción operaba en abril», informó. Esta situación dejó a la familia con un profundo sentimiento de frustración, ya que la notificación tardía de la sentencia, que fue comunicada 24 horas antes de la fecha límite, dejó las puertas abiertas para que la defensa alegara la prescripción.
Demoras en la Notificación
Andrés también habló sobre las dificultades que enfrentó la Fiscalía en el proceso de notificación. Contó que los intentos de comunicarse con Verdenelli fracasaron, lo que obligó a notificar a su abogado, Eduardo de Oro, causando una dilación de unos tres días. «Tres días después, lo notificaron, y así se agarra la defensa para argumentar que está prescripto», apuntó.
Impacto de la Demora
La acumulación de retrasos en la tramitación de la causa es un punto crucial en el reclamo de Andrés. La familia sostiene que la tardanza en la resolución, que demoró casi seis años, dejó a la causa al borde de vencerse, lo que complicó aún más la búsqueda de justicia. Andrés ha indicado que esta situación no solo ha causado un daño significativo en lo emocional, sino que también ha puesto en evidencia fallas estructurales en el sistema judicial.
Una Evaluación Crítica de la Justicia
Tras la resolución de la Suprema Corte, el padre de Alan se mostró crítico de la justicia mendocina. A pesar de reconocer la objetividad de uno de los jueces, José Valerio, enfatizó que su percepción general del proceso judicial es negativa. «Siento vergüenza, decepción, dolor por el estado de la Justicia en Mendoza», relató.
Recuerdo del Trágico Accidente
La historia de Alan Villouta es una trágica que reiteradamente resalta las falencias del sistema judicial. Alan fue atropellado mientras regresaba de trabajar, un evento que ha marcado la vida de su familia y que ha desencadenado un prolongado camino hacia la justicia.
Conclusión
La lucha de la familia Villouta continúa, no solo por el resultado del caso, sino también por las injusticias que han enfrentado a lo largo de casi nueve años. La prescripción inminente y los prolongados tiempos de espera han añadido un dolor adicional a la pérdida de Alan, convirtiendo su búsqueda de justicia en un viaje desgastante y lleno de frustraciones.

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