La abogada que lucha contra las restricciones de ciudadanía italiana
Una abogada argentina radicada en Italia, Mónica Restanio, se ha destacado en la lucha judicial contra la reciente reforma que ha complicado el acceso a la ciudadanía italiana por descendencia. Su trabajo ha tenido un impacto significativo, ya que sus argumentos fueron considerados tanto por la Corte Constitucional como por la Corte de Casación. Esto podría cambiar el destino de miles de bisnietos y tataranietos de italianos que se ven afectados por las nuevas restricciones impuestas por el gobierno de Giorgia Meloni.
Decreto Tajani: Nueva ley y sus implicaciones
El centro de la controversia es el Decreto Tajani, aprobado en 2025, que limita el reconocimiento de la ciudadanía iure sanguinis para los descendientes nacidos en el extranjero. Anteriormente, muchas generaciones pudieron solicitarla más fácilmente, pero ahora la reforma establece que solo podrán acceder automáticamente aquellos que sean hijos o nietos de ciudadanos italianos bajo ciertas condiciones. Esto ha dejado a una gran parte de los bisnietos y tataranietos fuera del proceso.
El gobierno italiano defiende esta medida argumentando que busca frenar el uso indiscriminado de la ciudadanía italiana. El canciller, Antonio Tajani, ha calificado el pasaporte italiano como un “producto comercial” y ha interrogado a aquellos que lo solicitan únicamente para beneficiarse de los privilegios de la Unión Europea.
Desarrollo judicial y los argumentos de Restanio
Restanio ha liderado la ofensiva judicial apenas se implementaron las nuevas restricciones. La Corte Constitucional de Italia ha decidido remitir una consulta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar la compatibilidad de las nuevas restricciones con la legislación comunitaria.
De manera simultánea, la Corte de Casación emitió un fallo crucial que respalda la interpretación de Restanio y del abogado Leo Piccininni. En este fallo, los magistrados afirmaron que la ciudadanía iure sanguinis es “un derecho subjetivo fundamental, permanente e imprescriptible”, adquirido al momento del nacimiento. Además, cualquier pérdida de este derecho solo puede ocurrir por decisión voluntaria del ciudadano. Esto rechaza cualquier posibilidad de interpretación que implique una renuncia automática del derecho debido a circunstancias ajenas a la voluntad del descendiente.
Posibles consecuencias y recomendaciones
El proceso de consulta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea se prevé que dure alrededor de un año y medio. Mientras tanto, Restanio sugiere que una de las salidas más probables es que Europa obligue a Italia a instaurar un régimen de transición para quienes han quedado excluidos por la reforma. También se espera que el tribunal europeo cuestione el criterio temporal establecido por la ley, que delimita hasta el 27 de marzo de 2025 para acceder al reconocimiento de la ciudadanía.
Para aquellos que buscan obtener la ciudadanía italiana, Restanio les aconseja no abandonar el proceso. Recomienda enviar una carta certificada al consulado correspondiente, asegurando así una reserva de derechos respecto a la situación jurídica que existía antes de la implementación del Decreto Tajani. Este paso podría ser fundamental para demostrar el interés del solicitante mientras avanza la revisión judicial de la reforma. Además, sugiere que quienes no hayan comenzado el trámite deben preparar la documentación y consultar a profesionales especializados, ya que el proceso para obtener la ciudadanía empieza mucho antes de la solicitud formal.
El futuro del derecho a la ciudadanía
Si se aceptan las argumentaciones actualmente bajo análisis, las resoluciones futuras de la justicia italiana y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea podrían redefinir el acceso a la ciudadanía por descendencia. Esto podría abrir nuevamente las puertas para miles de bisnietos y tataranietos de italianos en todo el mundo, cambiando el panorama actual de acceso a la ciudadanía.

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