Presentación del Caso Judicial
Leandro Emanuel Contreras Sottile, de 32 años, comparecerá este lunes ante un jurado popular acusado de asesinar a Lucas Fabián Bruno en un tiroteo que ocurrió en octubre de 2013, en el barrio Santa Ana de Guaymallén. Su nombre se había mantenido en los archivos de Homicidios durante años debido a la naturaleza del crimen.
Un Pasado Controversial
Conocido por su apodo «Chupete», Contreras Sottile pertenecía a la barra brava de Independiente Rivadavia, donde se destacaba tocando la trompeta en la tribuna. Su relación con Omar «Camel» Jofré, un referente del club asesinado años atrás, también genera interés en el caso. Durante la investigación, Contreras Sottile fue identificado como el autor de siete disparos realizados a un grupo de jóvenes, uno de los cuales resultó fatal para Bruno.
Un Crimen Sin Resolver
La noche del 31 de octubre de 2013, Contreras Sottile disparó desde un Fiat 147 blanco contra un grupo de jóvenes en la esquina de calles Amigorena y Corrientes. Uno de los disparos dio en la cabeza de Bruno, quien murió en el acto. Otro de los presentes, Juan Ignacio Marino Muñoz, también resultó herido. Diversos testimonios lo señalaron como responsable de la balacera, pero tras el incidente, «Chupete» logró escapar y se convirtió en fugitivo.
Las Condiciones del Juicio
El proceso judicial es llevado por el fiscal de Homicidios Oscar Malla, mientras que la defensa está a cargo del abogado Pablo Cazabán. Se espera que los alegatos de apertura sean presentados el lunes, con la posibilidad de que la causa llegue a un veredicto el miércoles.
Fuga a Chile y Nueva Identidad
Después de ser señalado como sospechoso, Contreras Sottile se escapó a Chile, donde adoptó una nueva identidad: Diego Sebastián Guerrero Paz. Durante años, logró eludir la justicia al cambiar su apariencia y establecer vínculos con ubicaciones locales, incluso mientras mantenía sus conexiones con el mundo del fútbol.
Detención Inesperada
El giro en esta historia se produjo en abril pasado, cuando un control de identidad tras un asalto en la Galería Tonsa reveló que el hombre con documentación chilena era, en realidad, Contreras Sottile. Su arresto permitió reabrir el caso del homicidio de Bruno, que había estado cerrado durante años.
Un Contexto de Violencia
El jurado deberá considerar el contexto social del caso. Lucas Bruno, conocido en el vecindario como «Papo», había sido señalado por actos de inseguridad, y su relación con grupos de jóvenes armados es relevante para entender la cadena de eventos que condujeron a su asesinato. Meses previos a su muerte, los vecinos habían denunciado su participación en diversos robos y actos violentos.
Pruebas y Testimonios
El fiscal presentará evidencias y testimonios que sostendrán la acusación, mientras que Contreras Sottile, quien sostiene su inocencia, rechazó un posible acuerdo de juicio abreviado. La investigación mantuvo su actividad durante años, incluso mientras él estaba prófugo, y los testimonios que apuntan a su culpabilidad serán fundamentales en el juicio.
Un Futuro Incierto
Con dos juicios en el horizonte, se evidencian las múltiples facetas de la vida de Contreras Sottile, desde ser un barrabrava hasta un fugitivo acusado de asesinato. Este caso no solo implica una búsqueda de justicia por el asesinato de Bruno, sino que también pone de relieve una serie de cuestiones sobre la violencia juvenil en Mendoza y las interacciones entre grupos delictivos.

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