Transformación en la vida de Ricardo Darín
La llegada de Dante, el hijo del Chino Darín y Úrsula Corberó, ha traído un cambio significativo a la vida de Ricardo Darín. A pesar de la distancia que lo separa de su nieto, que vive en España junto a sus padres, el actor aborda con entusiasmo esta nueva faceta de ser abuelo, aunque también siente nostalgia por no poder compartir más momentos juntos.
La emoción de la paternidad
Durante una entrevista con Matías Martin, Darín compartió el instante en que recibió la noticia de que su hijo iba a ser padre. Recordó que aún siente la intensa emoción del momento. “No superé la primera etapa, que es el shock amoroso que sentí cuando me enteré de que mi hijo iba a ser papá”, confesó. Chino Darín le comunicó la noticia en los primeros meses del embarazo y le pidió que mantuviera el secreto. Aunque el actor respetó la solicitud, esto le costó una reprimenda por parte de su esposa una vez que se enteró de que él ya lo sabía.
Encuentro inolvidable con Dante
El actor también rememoró con profunda emoción el nacimiento de Dante y la primera vez que pudo sostenerlo en sus brazos. “Lo vi venir con el bebé en brazos y no hay nada que supere eso”, expresó sobre el momento mágico al reencontrarse con su hijo tras el nacimiento.
Describiendo a Dante
A medida que pasan los meses, Darín ha compartido sus impresiones sobre su nieto, describiéndolo con ternura. Dijo que es un bebé muy activo, que come mucho, se ríe frecuentemente y tiene una energía que rejuvenece a toda la familia. “Es fabuloso”, concluyó.
El desafío de la distancia
A pesar de la inmensa alegría que trae la llegada de Dante, la situación geográfica presenta un desafío para el actor. Darín comentó que, junto a su familia, intenta manejar la lejanía mediante viajes frecuentes y una actitud positiva, aunque ha reconocido que hay momentos del crecimiento que se pierden. “Ya viajamos cinco veces solo para verlo. Después ellos vinieron para acá, que fue maravilloso, y ahora volvemos a ir para allá”, contó.
Manteniendo el contacto
Las videollamadas son una herramienta útil para mantener la comunicación, pero Darín admitió que no son un sustituto del tiempo que se puede pasar en persona. “Perderte el mano a mano en un bebé que todavía no tiene un año, en donde la evolución semana a semana es muy notoria, te da un poco de pena”, expresó.
Interés en cuidar a Dante
Cuando se le preguntó si le gustaría cuidar de Dante mientras sus padres salen, no dudó en responder: “Con todo, con todo gusto. Yo no quiero ir a ningún lado”. Entre risas, aclaró que lleva una vida tranquila y que no suele salir demasiado de su casa. También mostró su disposición para reorganizar su agenda laboral si es necesario para pasar más tiempo con su nieto, siempre que los compromisos se lo permitan.

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