Aunque aparecen menos que en verano, las bajas temperaturas los obligan a refugiarse en ambientes calefaccionados. Cómo usar las plantas como un escudo aromático.
En invierno, el alacrán aparecen mucho menos que en verano, pero buscan refugio en ambientes cálidos y calefaccionados como hogares, cañerías o grietas. Así, las casas se convierten en los lugares ideales para sobrevivir.
Lo recomendable es llamar a un especialista para que quite los alacranes, pero también se puede prevenir su aparición con plantas. En Mendoza, las más usadas son la lavanda, la menta y la ruda, que crecen fácilmente en climas áridos y necesitan pocos cuidados.
Las plantas que funcionan como un repelente natural
La lavanda es la más popular y efectiva. Sus aceites esenciales contienen sustancias que ahuyentan a los alacranes . Aunque para los humanos es un aroma agradable y relajante, resulta insoportable para los arácnidos y los aleja de su lugar.
Para que la lavanda crezca fuerte y saludable necesita un mínimo de 6 horas de sol directo al día para florecer abundantemente. En cuanto a riego, se suele hacer 1 vez por semana; y en invierno, se reduce al mínimo o se suspende.
La menta: el clásico de la cocina que actúa como escudo protector
La menta posee un aroma muy penetrante que les resulta hostil. Por lo general prefiere los lugares húmedos y sombreados, por lo que es ideal para colocar cerca de las ventanas o bajo grifos de exterior.
Para que funcione como un repelente natural hay que mantenerla cerca de puertas y ventanas. Pero también distribuir hojas frescas machacadas en esquinas oscuras, debajo de los muebles y en puntos estratégicos.
La ruda: la planta que necesita riego moderado
Por último, la ruda genera un aroma molesto e irritante, lo que obliga a los alacranes a buscar refugio en otros lugares.
En este caso, la planta necesita un lugar con abundante luz y riego moderado, dejando secar la tierra entre riegos, y protegiéndola de las heladas y el frío intenso.

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