Policiales

Identifican a dos prófugos tras captura en Maipú por cocaína

Captura de Jorge Daniel Murillo Tolaba

La reciente detención de Jorge Daniel Murillo Tolaba, realizada el martes durante un control rutinario en Guaymallén, ha vuelto a centrar la atención en dos de sus familiares que aún se encuentran prófugos: su hermano Héctor Miguel Murillo Tolaba y Sandra Nieves Portal, pareja de este último. Ambos tienen órdenes de captura a nivel nacional e internacional y están bajo alerta roja de Interpol debido a su implicación en una de las incautaciones de cocaína más grandes en la historia de Mendoza, que superó los 90 kilos.

Detalles de la Investigación

La operación que llevó a la captura de Jorge Daniel se realizó en la mañana del martes cuando fue detenido por efectivos de la UCAR de la Comisaría Novena en un control en las calles Urquiza y Bandera de los Andes. Al ser identificado mediante un sistema biométrico, los oficiales descubrieron que tenía una orden de captura emitida el 28 de noviembre del año pasado por la justicia federal.

La causa está bajo la dirección de la fiscal Patricia Santoni y el auxiliar fiscal Juan Manuel González. Tras su detención, Jorge fue trasladado a la Comisaría Novena y quedó incomunicado mientras los investigadores analizaban los próximos pasos en el caso.

Incautaciones Significativas

Las autoridades realizaron un nuevo procedimiento en la vivienda de Jorge Daniel, donde incautaron casi 32 millones de pesos, 1.500 dólares y cuatro teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a peritajes. Además, en el vehículo que conducía al momento de su arresto hallaron 2.150.000 pesos, 72 dólares y cuatro chips de teléfonos. Este descubrimiento podría proporcionar valiosa información sobre contactos y movimientos relacionados con la organización criminal en cuestión.

El Contexto del Caso

La saga de los Murillo Tolaba comenzó el 28 de noviembre del año pasado durante una investigación de la Policía contra el Narcotráfico (PCN). En ese momento, se logró desmantelar un punto de acopio donde se encontraron 90 kilos de cocaína, distribuidos en 92 ladrillos compactados de diversos colores y hasta con un sello distintivo de un delfín. La magnitud del descubrimiento llevó a los investigadores a confirmar que no se trataba de un simple punto de venta, sino de un importante centro de acopio de estupefacientes.

Durante las redadas, también se aseguraron 140 millones de pesos, 80.000 dólares y otros elementos de interés, pero los líderes de la organización no fueron encontrados. Solo se halló a una adolescente de 14 años, hija de Héctor y Sandra, quien fue puesta bajo el cuidado de su abuela.

Una Organización Compleja

La hipótesis que maneja la fiscalía indica que el grupo detrás de este cargamento de cocaína está compuesto por varias personas, incluidas nacionales bolivianos, dedicadas a la producción y transporte de la droga desde Bolivia a Mendoza. La ruta comenzaría en Aguas Blancas, en Salta, y continuaría hasta la provincia de Mendoza.

Las pruebas indican que Jorge Daniel y Héctor, junto a Sandra, formaron parte de esta organización criminal, siendo acusados de tenencia de drogas con fines de comercialización agravada por la participación de tres o más personas. Mientras tanto, la captura de Jorge Daniel ha reactivado la búsqueda de sus cómplices, que todavía permanecen en libertad.

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