Política

Registro detallado de cada comida en comedores a través del DNI

Nueva aplicación para el registro de comedores en Buenos Aires

Desde enero de 2026, los comedores comunitarios de la Ciudad de Buenos Aires están obligados a utilizar una nueva aplicación para registrar a las personas que reciben alimentos. El sistema exige que se carguen datos como el DNI, nombre completo, fecha de nacimiento, domicilio y la composición del grupo familiar de quienes retiran las viandas.

Críticas de los referentes de los comedores

A pesar de la intención del Gobierno porteño de garantizar la identificación y el registro de las raciones entregadas, varios representantes de comedores han manifestado su preocupación por el funcionamiento de la aplicación. Estos referentes argumentan que este nuevo sistema incrementa la carga administrativa en espacios que ya operan con recursos limitados.

Según testimonios recabados, el proceso de carga de información puede tomar hasta una hora diaria. Los responsables han destacado que la aplicación depende de la conexión a internet, lo que puede resultar problemático en zonas con señal deficiente. Además, se han reportado casos en los que los datos de los grupos familiares aparecen incompletos, obligando a los encargados a ingresar información nuevamente.

Impacto en la asignación de alimentos

Uno de los temores más relevantes es que los registros en la aplicación puedan influir negativamente en la cantidad de comida asignada a cada comedor. Mariano «Turco» Kritterson, un referente de UTEP-Evita, señaló que cuando un comedor documenta menos personas de las que realmente atiende, esta información podría utilizarse para reducir las raciones asignadas.

Los denunciantes también afirman que las fallas en el registro o la entrada incompleta de datos pueden dar lugar a advertencias y sanciones. Zaira Fernández, del comedor Manos Solidarias, comentó que recibió comunicaciones sobre incumplimiento del registro y que solicitó alternativas debido a los problemas técnicos que enfrenta la aplicación.

Demanda creciente y contexto de pobreza

La implementación de este sistema se da en un contexto de creciente demanda de asistencia alimentaria. Datos recientes indican que la pobreza se situó en un 32,3% durante el primer semestre de 2026, mientras que la indigencia alcanzó un 7,5%. Esta situación ha llevado a que muchos comedores enfrenten desafíos adicionales en su labor.

El reclamo contra la aplicación se intensificó durante una protesta organizada por la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) frente a la Quinta de Olivos. Durante la manifestación, también se exigió una mayor provisión de alimentos y la reactivación del programa Volver al Trabajo, que ofrecía una asistencia mensual a trabajadores de sectores vulnerables.

Investigaciones sobre desvío de alimentos

Dentro de las preocupaciones de los comedores, se encuentra una denuncia en curso sobre un presunto desvío de alimentos adquiridos con fondos públicos. Esta investigación judicial se originó a partir de una acusación de la diputada Marcela Pagano. Se busca determinar si una compra de carne y embutidos destinada a la Casa Rosada y la Quinta de Olivos terminó en un negocio privado de catering, vinculado a familiares de una exfuncionaria. El avance de esta investigación todavía está pendiente de resolución.

Continuidad del registro en medio de las dificultades

A pesar de los desafíos, los comedores siguen utilizando la aplicación como un requisito para registrar las entregas. Para sus líderes, el debate no solo se centra en el control de las raciones, sino también en la disponibilidad de recursos y alimentos para hacer frente a una demanda que continúa en aumento.

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